Ir al contenido principal

Felisa: La lectora nº 7500

Felisa con el número 7500
A lo largo de todos estos años lo he escuchado cientos de veces:

Introducirte en el mundo de la literatura, 
en los tiempos que corren, sin ayuda
 y sin ser conocido es tarea imposible. 

Y quizá sea cierto porque lo vengo comprobando día sí y día también. Pero como todos sabemos no solo está difícil sobresalir en este ámbito, sino en muchos de los que conforman nuestras realidades en la actualidad. Entonces, si la coyuntura actual se nos presenta de este modo, ¿por qué no proseguir con ese intento de lograr tus propios sueños? Gracias a ese empeño, en mi cabeza ha quedado grabada una idea:

 -Si algo te apasiona, adelante. Fuera excusas, ve a por ello-

Así pues, llevo ya más de cinco años haciendo lo que realmente me apasiona, escribir. Pero no solo eso, también conociendo de primera mano a los lectores de mis libros.

A colación de lo dicho, viene lo siguiente, porque, como ya muchos sabéis, cada vez que consigo conocer al lector que suma quinientos ejemplares más de mis novelas distribuidas, suelo obsequiar con una nueva publicación que da forma a mi antología y propongo hacerme una foto que documente esta experiencia.

Y fue así como el viernes pasado, a eso del mediodía, yo continuaba con la feliz idea de conocer a un nuevo lector o lectora que tuviera la decencia de escucharme, al menos. Y ocurrió que, en una de estas, Felisa abrió su puerta tras mi llamada y, de seguido, me presenté como escritor que iba en busca de lectores.

Sucedió en uno de los edificios de la localidad riojalteña de Santo Domingo de La Calzada.
Recuerdo que era una mañana típica de primavera. Los chaparrones caían con fuertes y frías gotas de lluvia. Luego, así como de pronto, el día se aclaraba para brillar nuevamente el sol y, tras todo ello, volver a llover de la manera más repentina.

Pero todo eso daba igual porque, pese a los numerosos "noes" que me iba encontrando, también yo proseguía con mi labor hasta que toqué, como digo, un nuevo timbre. Tras aquella puerta, Felisa, un tanto sorprendida por mi extraña presentación, me comentó que sí que leía. Es más, ella se interesó inmediatamente por el libro con el que me había presentado "¿Y por qué no?" y continué explicándole los pormenores de esta promoción.
Felisa me atendió atenta mientras hojeaba con sus manos el ejemplar a la vez que yo iba comprendiendo que me había topado con una nueva gran lectora.

Y esa magia que busco, se originó de pronto, cuando esta mujer canaria residente en La Rioja, me dijo que sí que quería el libro dedicado.

Y fue en ese momento cuando se lo conté:

- Tengo que decirte una cosa-, expuse un tanto inquieto, mientras ella me escuchaba con curiosa atención -este ejemplar es especial.

La mujer sonrió al rato, tras asimilar que se había convertido en la lectora-protagonista número 7500 de esta historia y yo me despedí de ella, tras la foto que ilustra esta entrada, orgulloso de haber conocido de primera mano a esta nueva lectora.

Nº 7500 y
 "La Rioja y sus pueblos entre cuentos. Vol.1"
De obsequio, tal y como decía, se llevó otro ejemplar dedicado a su nombre, de "La Rioja y sus pueblos entre cuentos.Vol.1".

-Este es para niños con edades comprendidas entre los 6 y 12 años -recalqué.
-No importa, me lo leeré también encantada -recuerdo que dijo.

Como decía, tras despedirme de Felisa con un par de besos, proseguí con mi búsqueda de lectores en aquella mañana de primavera, para recibir, tal y como estoy acostumbrado, nuevos "noes" que iban cayendo sistemáticamente cada vez que conocía a gente que, como Felisa, se caracterizaban por poseer mentalidades abiertas, y que tomaban la decisión de leer uno de mis libros..

Seguí así, a sabiendas de que de eso trata la vida. De subidas, de bajadas, de puertas a las que llamar, de puertas que no se abren, de las que se abren para cerrarse de pronto y de las que se abren para recibirme con los brazos abiertos gracias a gente que sabe apreciar el esfuerzo que supone todo esto de perseguir tus sueños.

Gracias Felisa, por abrirme la puerta aquel día, por atenderme y querer formar parte importante en esta aventura que un buen día decidí emprender. No todos los días se halla tras los umbrales a la lectora número 7500.

Hoy también me vienen a la memoria todos los lectores que lo hicieron en su día, me atendieron y decidieron leer alguno de mis libros. Son comentarios interesantes los que todavía atesoro porque de ahí proviene mucha de la fuerza que me invita a levantarme y a proseguir con esta historia errante por las numerosas calles y edificios que pueblan nuestras ciudades.
Gracias nuevamente por vuestro apoyo.

Como muchas veces digo:

-No sé hasta qué punto puede llegar un tipo con un libro bajo el brazo, pero lo que a cada momento tengo más seguro, es que estoy muy interesado en averiguarlo-





"Aprendió tanto de sus errores, 
que cuando tropezaba,
en lugar de caer, 
volaba"

Alex Rovira













Comentarios

Entradas populares de este blog

Literatura en la calle

Esta entrada se configura como la última del blog porque el camino de este escritor errante que un buen día decidió conocer a sus lectores ha derivado en un nuevo proyecto cultural que comparto con Ainara: Literaria Kalean, es decir, literatura en la calle.  Han sido más de 15.000 lectores protagonistas los que, tras más de una década de deambular por la zona norte del país, se han hecho con alguno de mis títulos.  Desde aquí os animo a conocer esta nueva página en la que concurren rutas literarias, certámenes con fabulosos galardones, nuevos autores que dan protagonismo a este itinerario cargado de literatura, más títulos y talleres artísticos enfocados en la animación a la lectura desde edades tempranas.  WWW.LITERARIAKALEAN.ES  ¡Nos leemos? ¿Existe algo más satisfactorio que ser el artífice de  tu propio camino? S.H. López-Pastor

Anécdotas del puerta a puerta (10)

  Comprobado. Nos falta tiempo . Llevo ya dos años tocando las puertas de la gente en diferentes ciudades y, aunque sé que el método puede resultar poco ortodoxo, hoy quiero resaltar que las excusas más numerosas con las que me suelo encontrar son; -Yo ya soy demasiado mayor para leer y, - No tengo tiempo. Esta última resulta muy habitual en personas de todas las edades. Reconozco que encontrarte con un tipo en la puerta de tu casa con un libro en la mano puede, como mínimo sorprender y, también sé que cualquiera nos agarraríamos a cualquier mísera excusa para poder desquitarnos de tan inesperada visita. Incluso yo me pongo, a veces, también en la piel de aquellos que son importunados. Sin embargo, comencé con esta peculiar promoción allá por octubre de 2011, porque me encontré con muchas puertas cerradas. El mercado laboral no me tenía en cuenta y decidí cambiar de dirección. Tomar las riendas. Presentar mis obras, tocar l...

¿Eres de Amazon...?

Tengo que contar esta curiosidad, porque en su momento me hizo gracia y nos indica claramente hacia qué mundo vamos abocados. Me encontraba con mi búsqueda de lectores en la ciudad de Vitoria en la tarde de ayer cuando, tras llamar a uno de los numerosos timbres de un portero, me atiende la voz de una mujer: - ¿Quién es? -pregunta. - ¿Me abre por favor? -a veces, pocas, suele ocurrir que la puerta se abre. Pero no fue éste el caso. - Sí, pero ¿Quién es? - Nada, que soy Sergio, un escritor que está promocionando su última novela... - No estoy inscrita a ninguna novela...- las palabras son literales; las que escuché. Pero fue la siguiente pregunta lo que más me impresionó: -¿Eres de Amazon...? Recuerdo que sonreí ante esa tan poco común reacción. Supuse que, dado lo atípico de la promoción, en la cabeza de la mujer apareció la imagen de un repartidor de Amazon, que buscaba una dirección concreta a la que dejar el supuesto pedido de un libro. Es muy probable q...