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Coloquio "Soy un gusano" en Santos Ochoa.

Ocurrió hace ya más de un mes, en la ciudad de Logroño. Serían las 13:30h aproximadamente. Me encontraba de lleno con mi peculiar promoción puerta con puerta, cuando tras una de éstas apareció Antonio. -Hola, soy Sergio, un escritor que está promocionándo la primera de sus novelas y busco a gente que le interese la lectura. No sé si será el caso. La respuesta fue afirmativa. Seguí con mi relato: soy un escritor que se mueve de esta manera para llegar a cuantos más lectores mejor.- recuerdo que apareció su mujer, los dos se mostraron, no en un principio pero sí después, interesados por mi historia- lo hago así porque  entiendo que cuando vamos a una librería, en general, nos decantamos por autores consagrados y muy pocas veces arriesgamos por la gente que está comenzando en esto de la literatura. Antonio me comentó que participaba en un club de lectura, en el cual hacían coloquios sobre los títulos que entre todos los miembros elegían. Me entusiasmó su rápida iniciat...

Presentación de la Trilogía en Hevenday

Todo listo. Sí. El miércoles día 19 de diciembre de 2012, a las 19:30 horas, en la casa de cultura Ignacio Aldekoa (Paseo de la Florida nº 9) se realizará mi primera presentación oficial de la mano de la asociación Vitoriana, Hevenday. Será la primera vez que hable de mis libros de una manera más estandarizada. Es cierto que llevo más de un año presentándolos puerta por puerta a todas aquellas personas que me reciben, en las diferentes provincias limítrofes a La Rioja. Todo ello cargado de experiencias interesantísimas y, ahora, veo que otra puerta se me abre y, por supuesto, quiero aprovechar la oportunidad. Recuerdo que en una ocasión, gracias a todo lo anterior, recibí un mail de María Belén. Me comentaba en él, que era partícipe y también creadora de una  joven asociación de Vitoria dedicada a la promoción de la literatura y del cine. El caso es que quedamos una vez, recuerdo que fue en el Hotel Lakua de la ciudad y, tant...

Otro paso más...

Y hoy ha sido el día que he decicido dejar de contarlos. Qué bueno. Qué satisfacción ver que el trabajo realizado, aunque no esté socialmente normalizado, vaya ofreciendo sus frutos. Sé que, en cierto modo, es una apuesta arriesgada. Mucha gente me dice; pero qué duro ¿no? eso de ir casa por casa... En algunas ocasiones, lo confieso, sí me he dejado llevar por ese discurso tan bien enmarcado y he dicho que sí (quizá para confirmar un prejuicio establecido). Qué es duro llamar a puertas para promocionar tu libro a desconocidos. Pero, reflexionándo un poco, creo que esa afirmación es del todo incorrecta. No es duro. Rotundamente, NO LO ES. Creo que, por desgracia, existen situaciones mil veces más complicadas. Me explico: En su día, hoy ya hace más de un año y a punto de concluir con toda la trilogía, decidí hablar con las personas. Saber el interés exacto que existía, en eso del leer. Comunicarme con la gente de primera mano. Conocer las diferentes pre...

Realmente ¿merece la pena?

Se trata de una pregunta con la que me he encontrado ya en varias ocasiones. Tras explicar a cualesquiera de las personas que se muestran interesadas por esta peculiar promoción, a veces me preguntan si realmente merece la pena el esfuerzo de ir casa por casa, en las diferentes provincias, durante, ahora ya más de un año, distribuyendo la primera de mis novelas. Entiendo que visto desde fuera parece algo muy duro. Que hay que estar muy pirado para emprender tal tarea. Las negativas tienen que ser muchísimas, el no abrirte las puertas, los ruidos de aquellos que miran por las mirillas, las malas caras, las malas contestaciones... Pues bien, todo esto es totalmente cierto. Pero realmente y por suerte, existe la otra cara de la moneda. Todos los días, afortunadamente, esto lo tengo más que comprobado, encuentro a gente que valora el esfuerzo. Hay personas, las pocas, que se ilusionan cuando se percatan de que es el mismo escritor  de la novela el que va distribuyéndola puerta...

Anéctotas del puerta a puerta (4)

Hoy, como ya viene siendo una costumbre desde que comencé con el blog, voy a relatar algunas experiencias más que voy recopilando en el día a día en esto de llamar puertas con la finalidad de encontrarme con lectores potenciales. Con gente a quien sorprendo en sus casas mostrándoles mi literatura, y en definitiva, con gente que valora este pequeño esfuerzo que desde hace ya un tiempo voy realizando.    Logroño.   Recuerdo que fue una tarde. Toqué el timbre. De pronto me abre un extranjero. No había que ser un lince para darse cuenta de ello. No obstante, obvié la primera impresión, me deshice de cualquier prejuicio y opté por mostrarme como escritor que promociona la primera de sus obras con la siguiente frase ya conocida: - Hola, buenas tardes, mira que soy Sergio, un escritor que anda promocionándo su primera novela y voy buscando a gente que le guste la "lectura". Esperé la reacción. El hombre, con su túnica blanca, me miró. N...

1500 LIBROS DISTRIBUIDOS PUERTA A PUERTA

    Esta vez el "Ringg" ha sido en Logroño. Al rato de estar hablando con Jesús después de abrirme la puerta de su casa, ha aparecido Begoña, su mujer, que tras escuchar mi relato desde algún lugar en el interior del piso, ha salido decidida a adquirir el ejemplar mil quinientos de "Soy un gusano". La conversación se ha ido alargando y me han comentado que a su hija Sofía, le gusta mucho leer. Se trata de una futura artista puesto que está estudiando Bellas Artes. El caso es que una vez, también me han dicho, leyeron la noticia del Diario La Rioja y han recordado que en su día, se cuestionaron el adquirir o no el libro si por casualidad yo tocaría su puerta en  alguna ocasión. Hoy ha sido ese día. Y no ha sido un día cualquiera. Se trataba, ni más ni menos que del ejemplar mil quinientos. Es por todo ello que yo iba cargado con todo el equipo habitual; mi carpeta negra con las copias de los reportajes de los periódicos,  mi ma...

Trueque en La Posada de la Almazuela.

Después de un par de días de ruta visitando Soria, una gran desconocida pero muy digna de ser vista, con su Cañón del Río Lobos, su Laguna Negra... Viajábamos en el coche de vuelta a La Rioja, Ainara y yo. La hora de comer se acercaba y nos encontrábamos en la carretera Vinuesa a Montenegro en dirección a Montenegro de Cameros. La idea consistía en, (además de conocer un pueblo del cual ignorábamos si en él exístían restaurantes o algo similar para echarnos cualquier cosa a la boca) solucionar el tema de la comida. Así pues, tras un buen rato de dar curvas y más curvas, llegamos al lugar. Casas típicas de pueblo, realizadas en piedra y con ese rejunteo de arcilla oscura, tan común en los Cameros, que le daba un aspecto encantador. Calles con gran pendiente y en sus orillas edificios todos ellos, de mampostería y sillería. El caso es que, al poco rato, vimos el cartel que andábamos buscando. -Mira, un restaurante- dijimos. La almazuel...