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viernes, 21 de noviembre de 2014

Últimos trueques...

El "cd"de Carlos Onís
Sucedió el miércoles de esta semana. Me encontraba en la ciudad de Logroño con la siempre perseverante intención de promocionar mi última novela, cuando Carlos me abrió la puerta. En un primer momento me comentó que no estaba interesado. Fue por ello por lo que proseguí con mi búsqueda incesante de lectores.

Cuando andaba por los pisos inferiores, escuché el eco de unos pasos y descubrí a Carlos, el cual me solicitaba más información sobre mi libro y la manera tan peculiar de difundirlos. 

El músico con su "cd" y "agua"
Así fue como él se interesó por mi proceder y me propuso un trueque. Carlos Onís es músico, y me comentó que él andaba de la misma manera y que no perdía nada en absoluto por escuchar mi relato. 

- Todos sabemos lo complicado que resulta para alguien que no es conocido, hacerse un hueco- me dijo. 

En este sentido, el mercado musical como el literario, caminan muy juntos de la mano. 

- Si no nos ayudamos entre nosotros, no hacemos nada- creo recordar que comentamos. 

El caso es que ahí os muestro el "cd" de Carlos Onís. 
Tengo que decir que lo he escuchado y, aun no siendo muy entendido en la materia, su música me ha resultado muy interesante; así que, ya sabéis, si tenéis intención de hacer un regalo, ahí os brindo esta oportunidad. 


El mismo día, minutos más tarde, me abrió su puerta Carlos Sierra. Tras comentarle mi manera de promocionar mis obras, se interesó por mi libro y me comentó que él también había escrito un volumen del cual había impreso unos cien ejemplares para repartir entre allegados. 
Se trata de un cuento ilustrado por él mismo: "La princesa que amaba a las flores" 
Carlos Sierra es el autor tanto del texto como de las ilustraciones. A lo largo de la charla descubrí que era un libro dedicado a sus hijas, tal y como me comentó.

La princesa que amaba a las flores.

Entiendo que esto no es más que una búsqueda incesante de lectores. Muchas veces ardua, difícil y dura, pero, tal y como vengo diciendo desde el principio de esta aventura, nunca sabes quién te va a abrir la siguiente puerta.

Por supuesto, con esta promoción voy desechando, como ya sabéis, los incontables "noes", para aferrarme a experiencias tan gratificantes como las contadas. Gracias a ellas, te sumerges cada día más profundamente en la idea de que todo esto, cada vez más, merece la pena. 

Hoy son más de cinco mil libros distribuidos. 

Inmerso de lleno en un nuevo proyecto, cada día voy descubriendo que el oficio de escritor, por muchos muros que se nos impongan, bien merece la pena. No se trata más que de un mero aprendizaje en el que cuenta, por supuesto, la lectura de grandes obras de ilustres autores, así como también una documentación inagotable, un escribir, escribir y escribir..., y, en este proceso, siempre están los fracasos inevitables y más fracasos intensos, que te van llevando gradualmente hacia la meta de publicar tu siguiente obra. Un escalón más. Sí, y otro, y después otro. La vida nos enseña que quizá simplemente sea esa la dirección. Los vientos arrecian fuerte a menudo, las nubes nos acechan y la oscuridad gobierna tantas veces por doquier... No obstante, en ocasiones, tibios rayos de luz refulgen en un horizonte lejano. Sólo hay que dirigirse hacia él. 
Es siempre fascinante, comprobar que hay gente que aprecia tu manera de mover y promocionar tus obras, en un mundo con cauces y canales en muchas ocasiones muy limitados y, por el contrario, por paradójico que pueda parecer, muy abierto a alternativas varias, que circulan ante nuestros ojos. 

Desde aquí quiero dar las gracias, tanto al músico Carlos Onís, como al escritor e ilustrador del libro "La princesa que amaba a las flores", Carlos Sierra. 
Hoy, para mí, forman parte de esta historia. Un honor haber coincido con estos dos artistas y grandes personas. 



                      "Quizá todo esto no sea más que una maratón
                        en la que apenas lleve recorridos unos quinientos metros"



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