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Míralo mejor. ¿Lo ves claro ahora? Las puertas siempre han estado abiertas...

A medida en que va pasando el tiempo, los nuevos proyectos no cesan de surgir, las nuevas puertas abiertas son cada día más especiales y el número de lectores protagonistas de esta historia va, paulatinamente, creciendo.  Lejos quedan ya los tiempos de absoluta precariedad en los que un día fui abocado, debido sobre todo a quedarme sin empleo.  Surgió entonces la idea de poder recomponerme y tirar hacia el objetivo de escribir. En la actualidad, lejos de haber logrado grandes éxitos, me siento cada día que pasa, muy satisfecho por las experiencias encontradas.  Cuando digo a la gente, en ocasiones, que ya llevo más de cinco mil quinientos libros distribuidos puerta a puerta por diferentes ciudades a lo largo de tres años y medio, encuentro gestos de sorpresa y admiración por tal "proeza".  No obstante, muy lejos estoy todavía de conformarme con lo hecho. Por supuesto, grabada a cincel llevo la frase que me acompaña desde los comienzos, allá por octubre de ...

Conociendo a nuevos lectores en Santander y a Carlos como lector nº 5500

Emisora "Dime Radio" A lo largo de estos tres años y medio, y desde que decidiera involucrarme en la ardua tarea de ser escritor y promocionar mis libros por mi cuenta (además de utilizar otros medios menos eficaces), siempre me he movido por los barrios de La Rioja que es la comunidad en la que resido, y por los pueblos, localidades y ciudades limítrofes a ésta. Esto es; Alava, Navarra, Vizcaya y Burgos.  Desde hace un año lo hago con mi cuarta y última novela "agua" .  Sin embargo, como la experiencia, además de dura resulta en muchas ocasiones intensa y gratificante, he decido ampliar el territorio de búsqueda incesante de nuevos lectores de mis novelas.  Fue así como la semana anterior me dispuse a hablar con gente de la ciudad de Santander. Además también tenía intención de acercarme, esta vez como lector, a la feria del libro de aquella ciudad.   Cuando algo nuevo ocurre en esta promoción, siempre veo que en la víspera me suelen atormentar ide...

Una entrañable y nueva lectora

Fachada del edificio Paternina en "La Plaza de la Paz"  donde se ubica la Biblioteca de Haro Debido a esta nueva novela en la que estoy inmerso, además de otro proyecto literario como coautor, de vez en cuando me suelo acercar a la nueva biblioteca de Haro para hacerme con unos cuantos ejemplares que complementen mi documentación.  Hasta ahí todo sería normal pero, esta mañana a eso de las once, me encontraba hurgando en uno de los pasillos entre las  estanterías, cuando se me ha acercado una señora entrada en años, bien dispuesta y completamente entrañable.  - Joven- me ha dicho- ¿Qué lectura me recomienda? Tengo que decir que nunca me hubiera esperado esa salida por parte de aquella mujer. Se supone que uno va a  la biblioteca a hojear con las manos nuevos relatos y husmear entre los cientos de ejemplares que se encuentran en los diversos anaqueles. A lo sumo, puedes solicitar ayuda a algún bibliotecario que ronde la sala.  Sin embargo, la se...

Cuando huele a libro.

Pruebas impresas de lo que sería  la tercera edición de "agua" Una tercera edición de mi cuarta novela se estaba creando, cuando recibí un inesperado obsequio por parte de mi editor.  Juanma me ofreció algo que nunca hubiera previsto: el libro impreso, pero aún sin pasar por la guillotina, sin coser y sin pegar... es decir, una auténtica prueba de lo que iba a ser la tercera edición de "agua", vamos.  Para ser honestos, nunca había tenido el privilegio de tener entre mis manos las pruebas, los bocetos, los cuadernillos plegados e impresos de lo que iba a ser un futuro libro. Y por si esto fuera poco, se trataba de la tercera entrega de mi cuarta obra "agua".  Era algo totalmente novedoso y extraordinario. Juanma me las ofreció porque, esas pruebas, las había recibido de la imprenta y quería que yo las tuviera.  Resulta un verdadero lujo este detalle que sin duda atesoraré, y que desde aquí quiero agradecer. Así pues, he querido también, con...

Santos Ochoa y TVR me abren sus puertas.

Utilizar todas y cada una de las alternativas que uno tiene a su alcance para promocionarse, en ocasiones puede resultar tarea ardua. Desde hace ya tiempo entiendo que, para mí, sí que lo es. No obstante, dejando tal y como tengo acostumbrado las penalidades aparte, también son muchos los avances, personalidades, charlas y experiencias halladas que si no hubiera sido de esta manera es probable que jamás hubiese descubierto.  Es una base que atesoro y de la que me siento muy satisfecho. Siempre lo digo, hacerse un hueco en este mercado editorial resulta muy complicado, pero, a medida en que va pasando el tiempo la cosa va adquiriendo mayor consistencia.  Sucedió en el día de ayer, que presenté mi última obra "agua" en la librería Santos Ochoa en la ciudad de Logroño.  Fue otra presentación más. Fue otra llamada a los lectores. Sin duda un paso más, añadido a esta promoción. Allí, tal y como hago siempre, hablé, por supuesto, de mi última novela y la peculiar maner...

Un día cualquiera.

Se abre una puerta más. Tras ella, algo mágico. Tras ella un completo desconocido me sonríe alegre. Él sabe de mí. Él sabe de mi historia porque hace ya unos días hablé con su padre en otra puerta, en otro edificio, en otra calle de la ciudad. Su progenitor, aquel día, me escuchó atento. Él era lector y según me ha comentado Jorge, (así se hace llamar) y su padre, hablaron en su día sobre mí y mi trayectoria.                                                          ¡Qué bueno!  Me invita a pasar, me hace saber que quiere el libro. Hablamos sobre literatura y sobre la manera peculiar de hacerme llegar a mis lectores. Para mí resulta fantástico encontrarme cada día con más personas que conocen mi proceder. Luego de ello voy por la calle para dirigirme hacia un nuevo portal. Un chico me para - ¿Tú eres el escritor?-, me pregunta....

Cuando queda tanto por recorrer...

Quizá sea una búsqueda de ayuda. Una llamada al mundo. Un decir, aquí estoy. O quizá resulte perseguir un sueño. O una mera pretensión de disfrutar un camino por descubrir. Cuando la vida te dice por aquí no hay camino, llega el momento de reflexionar. Ante un profundo temporal insistente, hoy he decidido refugiarme en mi sitio y escribo. Lo hago durante horas. Aprendo. Fallo. Corrijo. Aprendiendo pero siempre escribiendo. Inmerso profundamente en un nuevo sueño; objetivo; meta. Una quinta obra está en marcha. Tres años y cuatro meses de búsqueda insistente de lectores, hoy me llega una mueca de satisfacción al rostro al recordar unas últimas anécdotas encontradas: - Sergio- me dice Cristina de Vitoria- me leí tu primera obra y quiero las tres siguientes. O quizá esta otra: - Escuché tu entrevista en la radio. Me gustó. Te presentaste hace dos años con tu primera novela. Me acordé de ti. Quiero que también me dediques esta última. Los "noes" acumulados en aque...